Etapa 1 - (1) El Señor nos toca todo el tiempo si lo dejamos
Al observar el callado valor con el que respondian cuatro niñas negras de Louisiana de seis años al acoso constante, el doctor Coles se preguntaba qué era lo que les daba tal resistencia a estas criaturas pobres y vulnerables. Ninguna de las intrincadas explicaciones de las ciencias sociales tenía la respuesta. Y luego escuché lo siguiente de boca de una de las madres de las pequeñas: "Cuando mi hija regresa a casa de la escuela, y oye cómo Ie gritan todos esos blancos, no les demuestra que está asustada, ni un segundo, pero está asustada. Yo se que lo está. Y lo primero que hace es venir a mi, y yo la abrazo. Luego va a buscar algo de comer, unas galletas y un jugo, y regresa y me toca. Yo estoy contrariada, así que agradezco a Dios que mi madre aun esté con nosotros, porque voy hacia ella para que me tranquilice poniendo su mano sobre mi brazo. Entonces puedo hacer lo mismo con mi hija. Como dice nuestro ministro, el Señor nos toca todo el tiempo si lo dejamos, y ...