Mente y corazón en nuestra relación con Dios
Pisamos tierra santa Cuando Moisés habló con Dios que lo llamaba, mientras cuidaba los rebaños de Jetró en el monte Horeb, vio una zarza que ardía y no se consumía. Quiso mirar de cerca esta cosa asombrosa, saber por qué la zarza no se consumía y oyó de pronto la voz de Dios que lo llamaba de en medio de la zarza: "No te acerques. Quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado." (*) Nos hemos atrevido a hacer una meditación sobre el "Dios viviente ", en expresión de la Biblia, y nos dimos cuenta de la voz que nos decía: "Quítate las sandalias". Necesitamos descalzarnos y poner a un lado los zapatos con que caminamos con pasos firmes, es decir, hacer a un lado los conceptos, muy útiles en otras ocasiones, pero que en esta oportunidad se niegan a ofrecernos sus servicios. Con ellos llegamos a ciertos límites, pero de allí en adelante debemos quitarlos de los pies. Nos damos cuenta de que es allí donde comienza lo esencial. Es...