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Mostrando las entradas con la etiqueta Discernimiento

Vivir en la Presencia de Dios es la gran vocación

“En mi caso, le había pedido consejo en relación con mis distracciones y tentaciones espirituales. Después de escuchar mis singulares complicaciones y elaboradas explicaciones de mis problemas vitales, me dejó cortado con solo decirme: «Bueno, cuando dediques una hora al día a adorar al Señor y no vuelvas a hacer cosas que crees que están mal... ¡estarás bien!». Su respuesta me dejó perplejo. Yo contaba con que ella hiciera un diagnóstico de mis apremiantes preguntas, que las analizara; pero de pronto me di cuenta de que yo había hecho preguntas «desde abajo», y ella me había dado una respuesta «desde arriba», apuntando en dirección a la presencia divina. Ella sabía que, aunque yo entendiera mejor mis distracciones y problemas, algo quedaba siempre: una llamada a vivir más cerca del corazón de Dios. Al principio, su respuesta no pareció ajustarse a mis preguntas; pero luego empecé a ver que aquella respuesta venía del lugar sanador de Dios y no del lugar de mis quejas. Obtener respuest...

Flauta japonesa de bambú (shakuhachi)

“Durante los diez años (1986-96) que Henri vivió y trabajó en Daybreak, nos visitamos y hablamos por teléfono bastante a menudo. A partir de que aprendí a tocar la flauta japonesa de bambú (shakuhachi), Henri me invitó en varias ocasiones a los retiros que organizaba. Entusiasmaba a la gente hablándoles de nuestro amor en Cristo, y luego yo me levantaba y tocaba una pieza zen contemplativa, poniendo énfasis en el silencio que se creaba entre las notas y sugiriendo que Dios está presente en el silencio que hay entre nuestros pensamientos. Henri añadía a menudo una enseñanza maestra sobre el valor del silencio y de la soledad, aunque yo sabía que a él muchas veces le inquietaba estar solo.” Pasaje de: Henri J.M. Nouwen. “El discernimiento.” Grupo de Comunicación Loyola. iBooks.  Es posible que este material esté protegido por copyright.

Semiótica

 “Uno de los cursos que imparto en la Drew University versa sobre C. S. Lewis y J. R. R. Tolkien, que compartieron un común interés por la semiótica (la interpretación de los signos). Para ellos, al menos en sus obras de ficción, aprender a leer signos es cuestión de vida o muerte. Por ejemplo, en las Crónicas de Narnia de Lewis, Aslan enseña a la joven Jill Pole a leer y recordar las señales de las que depende su vida: «Pero primero recuerda, recuerda, recuerda las señales. Repítetelas cuando despiertes por la mañana, cuando te acuestes por la noche y cuando te despiertes a mitad de la noche. Y por extrañas que sean las cosas que te sucedan, no permitas que nada distraiga tu mente de seguir sus indicaciones” Pasaje de: Henri J.M. Nouwen. “El discernimiento.” Grupo de Comunicación Loyola. iBooks.  Es posible que este material esté protegido por copyright.

Nuestros bienes deben estar en Dios

Nuevamente se hace un discernimiento entre lo esencial y lo no esencial. ¿Qué es más esencial: el pan o la vida? Claro, la vida, porque si estoy muerto ya no puedo comer. ¿Cuáles son más esenciales: los bienes eternos o los temporales? Ciertamente los eternos, porque los temporales perecen. ¿Qué debe hacer entonces el hombre? Concentrar sus pensamientos en lo perenne y dejar que a lo perecedero le suceda lo que deba sucederle. Nuestros bienes deben estar en Dios, no en el tiempo. Sólo es posible asumir esta actitud cuando se ha puesto la fe en Cristo y de ese modo se afirma el alma en la vida eterna. Actuando a partir de esa fe, el hombre logrará proyectar lo terreno al plano de lo imperecedero. Guardini, Romano, El Señor. Meditaciones sobre la persona y la vida de Jesucristo, Lumen, Buenos Aires, 2000, p. 233.

3. Novo millennio ineunte - Juan Pablo II III CAMINAR DESDE CRISTO

 3. Novo millennio ineunte - Juan Pablo II III CAMINAR DESDE CRISTO 29. « He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo » (Mt 28,20). Esta certeza, queridos hermanos y hermanas, ha acompañado a la Iglesia durante dos milenios y se ha avivado ahora en nuestros corazones por la celebración del Jubileo. De ella debemos sacar un renovado impulso en la vida cristiana, haciendo que sea, además, la fuerza inspiradora de nuestro camino. Conscientes de esta presencia del Resucitado entre nosotros, nos planteamos hoy la pregunta dirigida a Pedro en Jerusalén, inmediatamente después de su discurso de Pentecostés: « ¿Qué hemos de hacer, hermanos? » (Hch 2,37). Nos lo preguntamos con confiado optimismo, aunque sin minusvalorar los problemas. No nos satisface ciertamente la ingenua convicción de que haya una fórmula mágica para los grandes desafíos de nuestro tiempo. No, no será una fórmula lo que nos salve, pero sí una Persona y la certeza que ella nos in...

3. Rosarium Virginis Mariae

 3. Rosarium Virginis Mariae Un método válido... 27. No debe extrañarnos que la relación con Cristo se sirva de la ayuda de un método. Dios se comunica con el hombre respetando nuestra naturaleza y sus ritmos vitales. Por esto la espiritualidad cristiana, incluso conociendo las formas más sublimes del silencio místico, en el que todas las imágenes, palabras y gestos son como superados por la intensidad de una unión inefable del hombre con Dios, se caracteriza normalmente por la implicación de toda la persona, en su compleja realidad psicofísica y relacional. Esto aparece de modo evidente en la Liturgia. Los Sacramentos y los Sacramentales están estructurados con una serie de ritos relacionados con las diversas dimensiones de la persona. También la oración no litúrgica expresa la misma exigencia. Esto se confirma por el hecho de que, en Oriente, la oración más característica de la meditación cristológica, la que está centrada en las palabras «Señor Jesucristo, Hijo de ...

Discernimiento

 P. Wade Menezes oct 22-2017 EWTN La idea que uno tiene 1. Escrituras y tradición de la Iglesia 2. Fortalece la Fe 3. La idea viene en un momento sin pecado, en oración 4. Fomenta la esperanza y la caridad 5. Es repetitiva y nos trae paz, es razonable 6. Se fortalece con el tiempo

El discernimiento espiritual

El discernimiento espiritual requiere que yo acepte mis verdaderos sentimientos e ideas; aunque deseando seguirlos sólo si me guían hacia Dios. Mientras más estamos conscientes de las personas y las cosas y las experiencias que nos apasionan, mejor podremos discernir hacia dónde nos está invitando el Espíritu Santo, en medio del remolino de nuestros afectos y el enredo de nuestras mentes. Una cosa es clara: el Espíritu Santo a menudo nos inspira un apasionado deseo de saber qué es lo que Dios desea que yo haga a continuación. Joseph A. Tetlow, SJ  Tomado de espaciosagrado.com

Excepto un bastón (adaptación)

 Excepto un bastón (adaptación) *ACTIO* Repite con frecuencia y vive hoy la Palabra: _*«Les ordenó que no tomaran nada para el camino, excepto un bastón»*_ (Mc 6,8). *Oración* Señor, ayúdame a buscar en primer lugar Tu Voluntad. Libérame de las preocupaciones sofocantes de la vida cotidiana. Concédeme la serenidad de los lirios del campo y de los pajarillos, que no se angustian por su supervivencia. Hazme generoso, Señor. Haz que piense antes en los otros que en mí mismo. Concédeme el discernimiento necesario para hacer elecciones justas. Señor, me gustaría ser capaz de dar testimonio de Ti, de llevar Tu Palabra a los hombres en el mundo en el que vivo. Pero me atosigan las dificultades, tengo miedo... Hazme comprender que el éxito no depende de mis capacidades, sino de Tu Voluntad. Concédeme el don de la sencillez, Señor, para que sepa encontrar lo esencial y no me disperse en mil actividades superfluas.