Dame Fuerza (Rabindranath Tagore)
Mi oración, Dios mío, es ésta:
Hiere, hiere la raíz de la miseria en mi corazón.
Dame fuerza para llevar ligero
mis alegrías y mis penas.
Dame fuerza para que mi amor dé frutos útiles.
Dame fuerza para no
renegar nunca del pobre,
ni doblar mi rodilla
al poder del insolente.
Dame fuerza para levantar
mi pensamiento sobre
la pequeñez cotidiana.
Dame, en fin, fuerza
para rendir mi fuerza,
enamorado, a tu voluntad.
Tagore, Rabindranath, Poemas elegidos, 2ª ed., Buenos Aires, Longseller, 2005, p. 45.