Etapa 3 - (3) Odiar el pecado y amar al pecador
Desgraciadamente, el castigo afecta no nada más la forma como se va a seguir relacionando el niño con sus padres, sino también con Dios. En esta etapa, a causa de su mero tamaño y
poder, los padres son como Dios. Como dice Erikson, a través de la voz
del padre, el niño "ahora la oye como si fuera la voz de Dios pero sin
poder verlo". Así, en una atmósfera de castigo que Ie enseña al niño a
odiar el pecado y al pecador, ese niño puede seguir sintiéndose como
pecador en manos de un Dios enojado y crecer preguntándose qué castigo
Ie va a infligir Dios a continuación.
3) Edad del juego 3-5 años - Iniciativa vs. culpa - Propósito - Familia nuclear
pp. 94- 116
Cómo sanar las ocho etapas de la vida, Matthew Linn sj, Sheila Fabricant, Dennis Linn, Ed. Patria, Mexico, 2004, p. 101.