Conversando con Jesús

Imagínate que ves a Jesús sentado a tu lado. Al hacerlo, estás usando tu imaginación al servicio de tu Fe. Jesús no está ahí en la forma como tú lo imaginas; pero ciertamente que ahí está, y tu imaginación te ayuda a percibir esta realidad. Ahora conversa con Jesús...si no hay nadie cerca, habla con una voz suave...escucha lo que Jesús te contesta, o lo que imaginas te dice...Ésta es la diferencia entre pensar y rezar. Cuando pensamos, generalmente hablamos con nosotros mismos. Cuando oramos, hablamos con Dios (Anthony de Mello SJ, Sadhana, ps 78-79)

San Ignacio llama a esta conversación un "coloquio", y dice:"Un coloquio se lleva adelante en la forma que un amigo habla a otro amigo, o un sirviente a una autoridad - pidiendo un favor, reconociendo una mala acción, contando sus preocupaciones y pidiendo consejo. En los coloquios debemos conversar o rogar, según el tema que nos ocupa; es decir, de acuerdo a si me encuentro tentado o consolado; deseoso de poseer una virtud u otra; buscando disponerme a servir; experimentando dolor o alegría por el tema de mi contemplación. Finalmente debo pedir lo que más deseo sobre una circunstancia en especial" (Ej. Espirituales Nos 54,199).
Te puede ayudar acompañarte con un Icono de Cristo, un Crucifijo, una imágen de Cristo Resucitado o un Icono de La Madona y el Niño.

Conclusión
Gloria al Padre,
Gloria al Hijo,
Gloria al Espiritu Santo,
como era en el principio,
es ahora y siempre será,
por los siglos de los siglos
Amen

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