Ejercicio de por la mañana

Demas de esta oracion mental, perfecta y ordenada, y de las otras oraciones vocales, que has de rezar una vez cada dia, hay otras cinco especiales de oraciones mas breves, que son como efectos y renuevos de la oracion mas estensa: entre las cuales la primera es la de por la mañana, que sirve como de preparacion general para todas las obras del dia, y se ha de hacer de este modo.
1. Da gracias á Dios, y adórale con humildad por la gracia que te ha hecho en haberte conservado la noche antecedente, y si acaso en ella has cometido alguna culpa, le pedirás perdon.
2. Considera que el dia presente se te ha dado para que en él ganes el dia eterno que ha de venir, y por tanto haz firme propósito de emplearle bien. Con esta mira.
3. Recapacita qué negocios, comunicaciones y ocasiones de servir á Dios pueden ocurrirte aquel dia, y qué tentaciones pueden sobrevenirle de ofenderle, por ira, por vanidad, ó por cualquiera otro desorden: prepárate con una santa resolucion para emplear bien los medios que se te ofrezcan de servir á Dios y adelantar en la devocion, y por el contrario apercíbete cuidadosamente para evitar, combatir y vencer todo lo que se oponga á tu salud espiritual y á la gloria de Dios. Pero no basta hacer esta resolucion, es necesario tambien preparar los medios para cumplirla bien: por ejemplo, si preveo que tengo de tratar algun negocio con un sugeto apasionado y facil de enojarse, no solamente he de resolver no propasarme á ofenderle, sino que he de estudiar espresiones suaves con que evitar el riesgo, ó buscar la compañía de alguna persona que pueda contenerle: si preveo que podré visitar á un enfermo, dispondré la hora á que lo he de ejecutar, y prepararé los consuelos y socorros que le he de dar: y así de las demas cosas.
4. Hecho esto, humíllate delante de Dios, reconociendo que por ti misma no puedes hacer nada de lo que has resuelto, tanto de huir el mal, como de ejecutar el bien: y como si tuvieras el corazon en tus manos, ofrécesele con todos tus buenos deseos á la Divina Magestad, suplicándole que le reciba bajo su proteccion, y le fortifique, para que pueda servirle bien, lo cual podrás decir con estas ó semejantes palabras interiores:

Ved, Señor, este pobre y miserable corazon, que por vuestra bondad ha concebido muchos buenos deseos; pero ¡ay que es muy flaco y miserable para ejecutar el bien que desea, si vos no le dais vuestra celestial bendicion! Con esta intencion os lo pido, Padre de misericordia, por los méritos de la pasion de vuestro Hijo, á cuya honra consagro este dia y el resto de mi vida.

Invoca tambien á nuestra Señora, á tu Angel de guarda y á los santos para que te ayuden con su asistencia.
Pero todos estos actos espirituales se han de hacer con brevedad y viveza antes de salir del cuarto, si se puede, para que por medio de este ejercicio todas cuantas obras hagas en el dia estén vivificadas con la bendicion de Dios; y así te encargo, Filotea, que jamas lo omitas.

Introducción a la Vida Devota
San Francisco de Sales

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