El amor cristiano (la caridad) es un estado de la voluntad en el que deseamos y nos hacemos el bien a nosotros mismos y a los demás (al prójimo)
Caridad significa «amor en el sentido cristiano». Pero el amor, en el sentido cristiano, no significa una emoción. Es un estado, no de los sentimientos, sino de la voluntad; el estado de la voluntad que naturalmente tenemos acerca de nosotros mismos, y que debemos aprender a tener acerca de los demás.
Ya señalé en el capítulo sobre el perdón que nuestro amor por nosotros mismos no significa que nos gustemos a nosotros mismos. Significa que deseamos nuestro propio bien. Del mismo modo, el amor cristiano (o la caridad) por nuestro prójimo es algo muy diferente de la simpatía o el afecto.
Lewis, C.S., Mero Cristianismo, Rayo, EEUU, 2006, p. 142.