El espacio del silencio interior
El espacio del silencio interior es para los místicos el lugar del nacimiento de Dios. El nacimiento de Dios es el símbolo más profundo de la conversión que Dios nos ha destinado. Si Dios nace en nosotros, todo se hace nuevo; entonces las espinas empezarán a dar rosas, la roca se convertirá en manantial de aguas torrenciales, el desierto florecerá y nuestra oscuridad se convertirá en luz.
Grün, Anselm, Su amor sobre nosotros, Paulinas, Bogotá, 2001, p. 302.