Ved, Señor, este pobre y miserable corazon
Ved, Señor, este pobre y miserable corazon, que por vuestra bondad ha concebido muchos buenos deseos; pero ¡ay que es muy flaco y miserable para ejecutar el bien que desea, si vos no le dais vuestra celestial bendicion! Con esta intencion os lo pido, Padre de misericordia, por los méritos de la pasion de vuestro Hijo, á cuya honra consagro este dia y el resto de mi vida.
Introducción a la Vida Devota
San Francisco de Sales