Las corrientes de aire asaltan al águila
Las corrientes de aire asaltan al águila, pero ésta las utiliza para controlar su altitud ajustando la inclinación de sus alas. Nuestra vida humana, al igual que un águila en vuelo, también tiene movimiento, pero la atmósfera en la cual se mueve son las relaciones humanas. El proyecto confuciano consiste en dominar el arte de ajustar nuestras alas para elevarnos hacia la meta evasiva, pero accesible, de la perfección humana, o, como hubiera dicho Confucio, hacia la meta de ser más completamente humano.
Smith, Huston, LAS RELIGIONES DEL MUNDO, Editorial Kairós, Barcelona, 2011, p. 186.