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15. La muerte de Cristo en la cruz

Gracias del misterio de la pasión y muerte de Jesucristo, descended a mi alma y hacedla verdaderamente santa. Señor, Padre santo, que has establecido la salvación de los hombres en el misterio pascual, concédenos ser contados entre los hijos de adopción que Jesucristo, tu Hijo, al morir en la cruz, encomendó a su Madre, la Virgen María. 1. Cuando llegaron al lugar llamado Calvario, crucificaron ahí a Jesús. (Lc. 23, 33). 2. Jesús decía: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. (Lc. 23, 34). 3. Uno de los ladrones crucificados con Él decía: Jesús acuérdate de mí cuando vayas a tu Reino. (Mt. 27, 44; Lc. 23; 39, 42). 4. Jesús le dijo: Yo te aseguro, hoy estarás conmigo en el Paraíso. (Lc. 23, 43). 5. Jesús, viendo a su Madre, y junto a Ella al discípulo que El amaba. (Jn. 19, 26). 6. Dijo a su Madre: mujer, he ahí a tu hijo. Luego dijo al discípulo: he ahí a tu Madre: (Jn. 19, 26-27). 7. Y desde aquel momento el discípulo la recibió consigo. (Jn. 19, 27). 8. El sol se oscureció y ...

14. Cristo con la Cruz a cuestas

Gracias del misterio de la Cruz a cuestas, descended a mi alma y hacedla verdaderamente ..D.detrás de Vos todos los días de nuestra vida. Mira, Señor, a tus siervos que recordamos los dolores de Cristo y de María, y concédenos que, llevando la cruz de cada día, participemos de la resurrección de Cristo. 1. Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a si mismo. (Lc. 9, 23). 2. Tome su cruz cada día, y sígame. (Lc. 9, 23). 3. Y Él llevando su cruz salió en dirección del lugar llamado Calvario, en arameo, "Gólgota". (Jn. 19, 17). 4. Y, según lo llevaban, echaron mano de un tal Simón de Cirene, y le cargaron con la cruz para que la llevase detrás de Jesús. (Lc. 23, 26). 5. Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended de Mí. (Mt. 11, 29). 6. Que yo soy manso y humilde de corazón. (Mt. 11, 29). 7. Y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera. (Mt. 11; 29, 30). 8. Le seguía una gran muchedumbre de pueblo y de mujeres que se golpeaban el pecho y h...

13. Cristo, coronado de espinas

Gracias del misterio de la Coronación de espinas de Jesús, descended a mi alma y hacedla verdaderamente opuesta al mundo. Concédenos, Señor, que, por los meritos de la pasión de Cristo, y de los dolores de la Virgen, el Espíritu Santo, presente con plenitud en la Iglesia, inunde con su amor el mundo entero. 1. Los soldados lo condujeron dentro del atrio, o sea, al pretorio, y le vistieron de púrpura. (Mc. 15, 16; Mt. 27, 28). 2. Y trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña. (Mt. 27, 29). 3. Después doblaban la rodilla delante de El, y le hacían burla diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!. (Mt. 27, 29). 4. Y le escupían y le quitaban la caña para golpearle en la cabeza. (Mt 27, 30). 5. Salió Pilato otra vez fuera, y les dijo: mira, os lo voy a sacar fuera para que sepáis que no encuentro en El culpa alguna. (Jn. 19, 4). 6. Salió entonces Jesús fuera, llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. (Jn. 19, 5). 7. Les dice Pilato: a...

12. La flagelación de Cristo

Gracias de la Flagelación de Jesús, descended a mi alma y hacedla verdaderamente mortificada. Señor, Dios nuestro, que para redimir el género humano, caído por el engaño del demonio, has asociado los dolores de la Madre a la pasión de tu Hijo; concédenos a quienes meditamos estos misterios que, despojados de la triste herencia del pecado, nos revistamos de la luminosa novedad de Cristo. 1. Después de haber atado a Jesús, le llevaron y le entregaron a Pilato. Pilato le preguntó: ¿eres Tú el Rey de los Judíos?. (Mc. 15, 1-2). 2. Respondió Jesús: mi Reino no es de este mundo. Tú lo dices: Yo soy el Rey. (Jn. 18, 36). 3. Para esto he nacido Yo y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la Verdad. (Jn. 18, 37). 4. Pilato dijo a los Sumos Sacerdotes y a la gente: ningún delito encuentro en este hombre. Así que le castigaré y le soltaré. (Lc. 23; 4, 16). 5. Tomó entonces Pilato a Jesús y lo mandó azotar. (Jn. 19, 1). 6. Tras arresto y juicio fue arrebatado. Y de su causa, ¿quién s...

11. La Oración de Cristo en Getsemaní

Gracias de la Agonía de Jesús, descended a mi alma y hacedla verdaderamente contrita y conforme con la voluntad de Dios. Señor, Dios nuestro, por un designio misterioso de tu providencia completas lo que falta a la pasión con las infinitas penas de la vida de sus miembros; concédenos que, a imitación de la Virgen Madre Dolorosa, permanezcamos nosotros junto a los hermanos que sufren para darles consuelo y amor. 1. Así llegó Jesús con ellos a una finca llamada Getsemaní y les dijo: sentaos aquí mientras yo voy allá a orar; y comenzó a entristecerse y angustiarse. (Mt. 26; 36, 37). 2. Y exclamó: siento en mi alma angustias de muerte. Aguardad aquí y velad conmigo. (Mt. 26, 38). 3. Adelantándose unos pasos y cayendo rostro en tierra, pedía a Dios que, a ser posible, hiciera que no sonase para El aquella hora. (Mc. 14, 35). 4. Padre, si quieres, aparta de Mí este cáliz. Pero no se haga mi voluntad sino la tuya. (Lc. 22, 42). 5. Se le apareció entonces un Angel del Cielo infundiéndole valor...

10. La Institución de la Eucaristía

Oh Dios, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión; nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. 1. Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. (Jn. 13, 1). 2. Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles. (Lc. 22, 14). 3. Y les dijo: con ansia he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer. (Lc. 22, 15). 4. Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió. (Mt. 26, 26). 5. Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: este es mi cuerpo que es entregado por vosotros; haced esto en recuerdo mío. (Lc. 22, 19). 6. Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: bebed de ella todos, (Mt. 26, 27). 7. Porque ésta es mi sangre de la Alian...

9. La Transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo

Gracias de la Transfiguración de Nuestro Señor Jesucristo descended a mi alma y hacedla reflejar como en un espejo la gloria del Señor y transformarme cada vez más en esa misma imagen. Oh Dios, que en la gloriosa Transfiguración de tu Unigénito confirmaste los misterios de la fe con el testimonio de los profetas, y prefiguraste maravillosamente nuestra perfecta adopción como hijos tuyos; concédenos que, escuchando siempre la palabra de tu Hijo, el Predilecto, seamos un dia coherederos de su gloria. 1. Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. (Mt. 17, 1). 2. Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante (Lc. 9, 29). 3. Y he aquí que conversaban con él dos hombres, que eran Moisés y Elías; los cuales aparecían en gloria, y hablaban de su partida (la de Jesus), que iba a cumplir en Jerusalén. (Lc. 9, 30-31). 4. Pedro y sus compañeros estaban cargados ...